miércoles, 12 de noviembre de 2008

REFLEXIÓN ACERCA DE LA ELECCIÓN PRESIDENCIA EN LOS ESTADOS UNIDOS













A pocos días de la victoria de Barack Obama, próximo presidente de los Estados Unidos, comparto con ustedes esta humilde reflexión.

Luego de varios meses de reñida competencia, Obama ha ganado las elecciones enarbolando la bandera del cambio y el grito ¡si podemos!  Tras ocho años de mentiras, de falsas amenazas, le ha sido difícil romper con las cadenas psicológicas que amordazan al pueblo estadounidense. Finalmente ganó en las urnas, con una clara ventaja (53% Vs. 46%). La realidad se abrió paso. El votante norteamericano ha tenido que rendirse ante la evidencia del mega-engaño al que ha estado sometido. La ilusión de una prosperidad que hoy lo deja en la calle y endeudado. La desaparición de sus lugares de trabajo, mudados a China -país que produce barato gracias a la esclavitud-. El miedo a enemigos que nunca ha visto ni comprendido, pero que le hace odiar profundamente a “los otros”. El haber sido manipulado por los más tenebrosos intereses privados, identificados por el presidente Eisenhower, como el complejo industrial-militar, sumado al sistema financiero privado. Grupos dominantes que han llevado al mundo al borde del desastre económico, exportando su ideología a todos los países que los han querido emular (El Perú lo ha hecho sin dudas ni murmuraciones). Esta ideología, canalizada a través del FMI y el Banco Mundial, ha creado la mayor desigualdad material conocida en la historia de la humanidad. El 1% de la población posee más de la mitad de los recursos, el 60% de la población es pobre y 20 mil mueren de hambre cada día, por solo mencionar algunas cifras, que seguro quedan cortas.

En solo ocho años, el pueblo norteamericano casi ha perdido las bases democráticas fundamentales de la nación y se ha convertido en una amenaza militar para el mundo civilizado. Obama deberá revertir esto, como él mismo ha señalado. Obama ha sido comparado numerosas veces con Abraham Lincoln y Franklin Delano Roosevelt quién le dio al pueblo norteamericano el “New Deal” y una de las lecciones de vida más famosas “lo único que debemos temer, es al miedo mismo”. Si Barack Obama va a cumplir su compromiso sin miedo, entonces deberá enfrentar a las fuerzas más poderosas, siniestras y mortales de la historia de la humanidad.

                Pero el discurso electoral, por más conmovedor que suene, son solo palabras. Solamente en las acciones se podrá constatar la madera con la que está esculpido este nuevo líder. Y esas acciones deberán ser duras.  Asuntos como las relaciones bilaterales con aquellos países considerados como “malosos”, Corea, Irán, Rusia;  la ocupación de Irak y Afganistán, las relaciones con Cuba y Venezuela, la clausura de Guantánamo, el pago de la millonaria deuda a Nicaragua (tema que vive en la profundidad del olvido), el vergonzoso muro con México, el asunto de los inmigrantes, etc. El rescate de la economía norteamericana, secuestrada por los grandes bancos y financieras para provecho de unos pocos. La ayuda a los miles de estadounidense que estarán sin techo este invierno y… el rescate de la verdad.

                ¿Qué ha sucedido en Estados Unidos? ¿Por qué no se ha capturado a Osama Bin Laden? ¿Quienes son los verdaderos responsables del brutal ataque del 9/11? (Durante el discurso de victoria el 4-11-08, no mencionó esta tragedia. Curiosamente, durante la campaña se ha referido muy poco a ella)  ¿Por qué se invadió Irak si no representaba una real amenaza para el mundo? ¿Qué hay tras las amenazas en contra de Irán? ¿Por qué se han instalado sistemas balísticos en Europa, iniciando una nueva guerra fría? ¿Por qué se ha activado la IV flota? ¿Qué amenaza puede representar América Latina? ¿Por qué ha fracasado el Plan Colombia? ¿Por qué fracasan todos los programas antidrogas?... podría escribir una lista interminable de interrogantes que ayudarían a desentrañar la verdad.

                La tarea que le espera a Barack Obama es titánica. Advirtió que el cambio demorará algún tiempo “…quien sabe más de un período…” anunció durante su discurso de victoria. Pero el cambio necesariamente requerirá la exposición de la verdad y de las personas e instituciones que están lucrando del gobierno de los Estados Unidos.

Existe un pacto tácito para no investigar al presidente saliente. Si Obama no empieza su administración investigando estos aspectos, entonces se podrá esperar que los cambios sean solo estéticos. Barack Obama,  44° presidente de los Estados Unidos sería un nuevo secuestrado de los oscuros intereses del complejo militar-industrial y la banca privada, verdaderos dueños del mundo y del triste destino de la humanidad.

 

12-11-08

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