domingo, 29 de octubre de 2006

EL DÍA QUE TERMINÓ EL SIGLO XX

Iván Izquierdo Elliot

INTRODUCCIÓN

Cuando despuntaba el alba de aquella mañana del 17 de agosto de 1962, Peter Fechter y su amigo Helmut Kulbeik, recogían sus pocas pertenencias para culminar su plan de fuga. Los jóvenes obreros de construcción de 18 años y oriundos de Haigerloch, habían decidido abandonar el país, la República Democrática de Alemania. Hacía un año que el muro había sido construido, junto con los efectos que este traería a la Alemania del Este, la Alemania de los ideales marxistas, en donde el busto de Lenin tendría más relevancia que los milenarios héroes teutones. Para Peter y Helmut era suficiente. Habían nacido al final de la guerra y durante su niñez habían sufrido el descalabro de su Fatherland y veían con envidia el Wirstchaftswunder o Milagro Económico que disfrutaban allá, al otro lado de ese odioso muro que casi podían tocar desde el taller de carpintería en el que se escondían. Al fondo, al otro lado del corredor de la muerte podían observar el checkpoint Charlie, puerta de ingreso al distrito de Kreuzberg y a la libertad.

Todo estaba planeado. Peter y Helmut habían pasado varias semanas observando el movimiento de los guardias orientales. Habían ubicado el edificio desde el cual podrían descolgarse a otro lado del muro, y por pocos Marcos habían sobornado al dueño para que los dejase dormir allí.

- Hoy desayunamos libertad dijo Peter.
- Ja, Ja! (Si en alemán)- respondió Helmut con una sonrisa, intentando ocultar su nerviosismo.
- Vamos hombre, no te pongas nervioso. Los guardias son nuestra gente, no son rusos. Vas a ver que de unos gritos no pasan. además los norteamericanos nos cubrirán - le decía Peter intentando tranquilizarlo.

Subieron al segundo piso del edificio y se asomaron cautelosamente por la ventana entreabierta. A la izquierda a unos cincuenta metros se levantaba una torre de vigilancia. Se podía distinguir claramente a los guardias con sus fusiles AK-47. Hacia el frente y un poco a la derecha el Checkpoint Charlie. A traves de él se observaba el tránsito matutino de Berlin Occidental. Abajo de ellos comenzaba el corredor de la muerte, un amplio campo relleno de grava, arena y alambres de púas que tendrían que atravesar. Mantener la velocidad era imposible debido a los obstáculos. Tendían que saltar y agacharse indistintamente para poder atravesar el campo y llegar hasta el Checkpoint norteamericano. Su ímpetu juvenil los hacía confiar en sus fuerzas físicas y en su buena estrella.
- ¡Peter, Ya empezó el relevo de los guardias!
-¿Estas listo?
-!Ja!

Peter lanzó una corta cuerda por la ventana y Helmut empezó a bajar rápidamente por ella tal como habían acordado. Peter lo seguía de cerca. Llegaron al suelo del corredor de la muerte y no había reacción aún. En ese instante se echaron a correr como locos en dirección a las alambradas. Pasaron la primera por debajo, la segunda igual, el muro tendría que escalarse. Helmut llegó primero y empezó a subir por la reja de metal, sentía como el alambre de púas le desgarraba la piel de las manos, pero no sentía dolor. Peter, casi a su lado subía frenéticamente también. De pronto empezaron a escuchar gritos desde los altoparlantes, ¡Achtun, achtun, deténganse donde están o se abrirá fuego! Los guardias norteamericanos empezaron a movilizarse al escuchar las advertencias. Desde la torre un vigía norteamericano avisaba: “allí al nor-este, dos jóvenes están subiendo el muro”. Helmut ya casi llegaba hasta la alambrada que coronaba el muro, de pronto se escucharon disparos. Peter sintió como le salpicaba concreto en la cara. La primera bala cayó muy cerca. Con el segundo disparo sintió fuego entrándole en la cadera. No podía creerlo, le habían disparado. Los alemanes, sus compatriotas, le disparaban a discreción. Peter no soportó el intenso dolor. Las piernas le flaqueaban. Cayó pesadamente sobre al suelo. Los norteamericanos no podían hacer nada. Retornar el fuego sería un acto de guerra. Helmut fue ayudado por los transeúntes que pasaban cerca al muro. Ya estaban acostumbrados a aquellas fugas y actuaban con solidaridad ante el peligro de sus hermanos. Helmut les avisó que Peter estaba al otro lado del muro. Los ciudadanos quisieron ayudarlo, pero los soldados norteamericanos ya les cerraban el paso. La situación era muy volátil y podría terminar con mas ciudadanos muertos o heridos. Peter yacía de costado gritando por ayuda. Los frustrados transeúntes occidentales gritaban a los guardias orientales: ¡asesinos, asesino, asesinos! Opacando los cada vez más débiles gritos de Peter. Helmut Kulbeik miraba la agonía de su amigo. No había palabra o acto de sus compatriotas que lo sujetaban, que pudiese aplacar su angustia. Su sueño resultaba ahora muy caro.

Una hora más tarde Peter Fechter moría desangrado soñando con la libertad que sus 18 años reclamaba y que nadie pudo hacer realidad por el miedo que envolvía a una sociedad, separada por un muro y una ideología.

CRONOLOGÍA DE UNA PARED

El 12 de Septiembre de 1944, el acuerdo firmado por Inglaterra, Estados Unidos y la Unión Soviética, conocido como el Protocolo de Londres, al que más tarde fue incluida Francia, las potencias acuerdan a futuro, crear las zonas de ocupación y los principios de administración conjunta de las cuatro zonas en las que se separó Berlín.

El 2 de Agosto, se firmó el acuerdo de Postdam por el cual se establece formalmente estas cuatro zonas en Berlín.
Desde el 18 de Junio de 1948 hasta el 4 de Mayo de 1949, la Unión Soviética bloquea todas las rutas de acceso a las zonas occidentales. Los aliados inician el puente aéreo de Berlin para abastecer a la ciudad.
El 23 de Mayo de 1949, se crea la República Federal de Alemania (RFA) fundada en el modelo capitalista del oeste y en una “Soziale Marktwirtschaft” o economía social de mercado en alemán. El 27 de Noviembre de ese mismo año se crea la República Democrática de Alemania (RDA).

Al principio, los ciudadanos de Berlín podían moverse libremente entre los cuatro sectores, pero al iniciarse la Guerra Fría se empezaron a restringir los movimientos. En el 26 de Mayo de 1952 los alemanes vieron como Alemania era dividida con una frontera cerrada al tránsito. Las tensiones entre trabajadores de la construcción y el gobierno de la RDA se intensificaban, pero los tanques del Ejército Rojo acabó con las manifestaciones. Sin embargo, el tránsito entre los dos sectores de Berlín aún continuaban pero con cada vez mayores restricciones. El Gobierno de la RDA impuso la necesidad a sus ciudadanos, de permisos especiales para poder viajar al lado occidental. Los residentes de Berlín oriental abandonaban sus casas y trabajos debido a que las condiciones de vida se endurecían cada vez más. Para la mayoría de la población, el occidente representaba una vida mejor. Aquellos que diariamente migraban a Berlín occidental eran llamados “Grenzgänger”- frecuentemente debido a las oportunidades lucrativas relacionadas con la reconstrucción de la Europa Occidental animadas por el Plan Marshall. En 1957, abandonar Berlín oriental sin permiso significaba una pena de prisión de hasta tres años.
Pero la ola de emigración no se detenía. Eso ponía en peligro la supervivencia de la magra economía de la Alemania Oriental. El líder alemán Walter Ulbricht pidió autorización al líder Soviético Nikita Khrushchev para realizar la construcción de la barrera que dividiría a Berlín por 28 años.

La mañana del domingo 13 de Agosto de 1961, las tropas orientales sellaban la zona que dividía la ciudad, vigilando el trabajo de los constructores. Al principio, el muro era solo una barrera de alambres de púas en su mayoría, para luego ser tapiada con concreto. La barrera dividía la ciudad y encerraba por completo a la zona occidental de Berlín. Cualquier intento de escape podría ser repelido por la fuerza. Adicionalmente, la frontera entre las dos alemanias fue cerrada con rejas, paredes, campos minados y otros dispositivos de vigilancia.

De la noche a la mañana familias enteras se vieron separadas. Muchos Berlineses del este fueron impedidos de ir a sus trabajos y en busca de las oportunidades de mejoramiento del oeste. Berlín occidental se convirtió en un enclave aislado en una tierra hostil. Muchos Berlinenses occidentales, junto con el alcalde Willy Brandt criticaron la falta de respuesta Norteamericana. Occidente parecía haber abandonado a Berlin.

El 26 de Junio de 1963 el presidente John F. Kennedy visitó Berlín. Estados Unidos empezaba una política solidaria con el pueblo berlinés. En un famoso discurso que la historia transcribe constantemente, Kennedy dijo:

“Todos los hombres libres, sin importar donde vivan, son ciudadanos de Berlín, por consiguiente, como hombre libre, me siento orgulloso de decir “Ich bin ein Berliner”

(Discurso de John F. Kennedy en el Rudolph Wilde Platz el 26 de Junio de 1963)

La delicada situación de la Guerra Fría había producido una serie de desencuentros y entendimientos entre Estados Unidos y la Unión Soviética, pero a la llegada de la era Reagan, la temperatura de la Guerra Fría empezó a subir. El presidente Ronald Reagan inició una escalada armamentista que incluyó el desarrollo de un programa balística espacial conocido como la Guerra de las Galaxias. La lógica de Reagan era ésta: si los soviéticos intentaran mantener el ritmo del armamentismo entonces su economía colapsaría. En la práctica la teoría funcionó.

El 12 de Junio de 1987, Ronald Reagan visitó el muro de Berlín. En una significativa ceremonia enmarcada por la puerta de Brandemburgo, el presidente de los Estados Unidos, a sabiendas de la difícil situación económica por la que empezaba a transitar la Unión Soviética, hizo el siguiente llamado al Secretario general Mikhail Gorbachev:

“Hay un signo que los soviéticos pueden realizar y que sería inconfundible, y que ayudaría a avanzar en la causa de la libertad y la paz. Secretario General Gorbachev, si Ud. busca la paz, si Ud. busca prosperidad para la Unión Soviética y la Europa del Este, si Ud. busca liberalización: ¡venga aquí a esta puerta! ¡Sr. Gorbachev, abra esta puerta! ¡Sr. Gorbachev, tire abajo esta pared!”

El principio del fin se acercaba para el Muro de la Vergüenza como algunos lo llamaban. El comunismo parecía debilitarse por todos los frentes.

A los dos años de la visita de Reagan, el 23 de Agosto de 1989, el gobierno de Hungría quitó las restricciones fronterizas con Austria. En septiembre, 13 mil turistas alemanes en Hungría escaparon hacia Austria y hacia su libertad. En el otoño de ese año empezaron movilizaciones masivas en contra del gobierno.

En Enero de ese mismo año, Erich Honecker había predicho de que el muro “estaría allí por cien años más” si las condiciones que lo levantaron no cambian. Honecker renunció a su largo liderazgo de la RDA el 18 de octubre de 1989 y fue reemplazado por Egon Krenz unos días mas tarde. El nuevo gobierno permitiría a los ciudadanos orientales visitar el oeste con nuevas visas. Cuando se anunció la decisión, fue la labor del ministro de propaganda Günther Schabowski dar la noticia. Había estado de vacaciones desde antes de la decisión por lo que no estaba perfectamente enterado de los hechos.

Durante una conferencia de prensa el jueves 9 de Noviembre, a Schabowski le alcanzaron una nota que decía que los berlineses del este serían autorizados a cruzar la frontera con el permiso respectivo. Al ser interrogado sobre cuando sería la medida puesta en ejecución, el respondió: “hasta donde sé, se hace efectiva inmediatamente, en este momento.” Por supuesto, el plan era iniciar el expendio de visas y avisar a los guardias al día siguiente.

Miles de alemanes del este que vieron por televisión en vivo las declaraciones de Schabowski se apresuraron a las calles y caminaron como una gran marea humana hacia los puntos de chequeo. Los guardias no sabían que hacer. No estaban preparados para repelerlos ya que eran muy pocos y tampoco deseaban abrir fuego indiscriminadamente. Los ciudadanos que llegaron primero reclamaron su derecho a pasar a Berlin occidental. Los guardias no tuvieron más alternativa que dejarlos pasar. “ellos han aprendido en la escuela a temerle a este día, y simplemente no supieron que hacer. De modo que no hicieron nada” expresó un berlinés a un periodista norteamericano.

(National Geographic Magazine April 1990 - Berlin Ode of Joy-Priit Vaselind)

Los extasiados berlineses del este eran recibidos por los del oeste en una atmósfera de celebración y júbilo. Herzlich willcommen!, Herzlich willcommen! (Binvenidos de corazón), gritaba la gente y le regalaba flores a los visitantes. La noche del viernes en el corazón comercial de Berlín Occidental, el Kurfürstendamm, rebalsaba de adrenalina. Era la fiesta callejera mas grande, la mas dulce reunión familiar en la historia alemana. Las campanas de las iglesias que permanecieron silenciosas en 1945 ahora plañían desvergonzadamente una victoria. En una reunión en la plaza central, los políticos ya gritaban “por un Berlín unificado” Las masas se movían joviales por todo el Kurfürstendamm, vaciando botellas, abrazando a todo extraño, cantando Gloria, Gloria aleluya, ¡el Muro es Kaput!

(National Geographic Magazine April 1990 - Berlin Ode of Joy-Priit Vaselind)

Casi perdidos en la confusión estaban Stephen Rompf y su novia Katrin Schöne, quienes estaban parados sombriamente y casi sin hablar. Acababan de llegar del Este. “El muro ya no tiene la misma fuerza de antes” finalmente dijo Katrin suavemente. “Es increíble. Por años ha definido nuestros límites, y nuestros pensamientos.”
Stephen miró hacia arriba. “Yo trabajé aquí como guardia de frontera” agregó, “en este punto. No lo se... por años eres educado de una manera, y de pronto ya no es lo correcto.” Movió su cabeza. “despacio, despacio, por favor” le pidió a nadie en particular.

Los efectos de los hechos de Berlín se empezaban a sentir por toda Europa del Este. Hungría y Polonia ya habían lanzado valientes reformas para liberarse del yugo comunista. Los Checos tomaban las calles de Praga deponiendo a sus líderes. En pocas semanas votarían en elecciones libres. En Bulgaria el largamente jefe del partido Theodor Zhivkov fue forzado a huir y vigilias de velas asustaban a los remanentes del partido en las cámaras. En Rumania Nicolás Ceausescu inició una sangrienta represión que culminó en su arresto y ejecución.

En Berlin oriental y Leipzig, manifestaciones organizadas por el principal grupo de oposición “Nuevo Forum”, mantuvo presión sobre el agonizante régimen comunista. Por un edicto del pueblo, en lo que fue una virtual democracia de las calles, las instituciones gobernantes de la RDA fueron forzadas a renunciar. Renunció el politburó entero, incluyendo al líder del partido Egon Krenz. La temida policía secreta la Stasi, fue tomada por asalto. El depuesto líder Erich Honecker, que había había sido el abuelo de la nación por 18 largos años. Mas tarde sería arrestado por corrupción y abuso del poder. La verdad no tardó en salir a la luz. La elite partidaria había vivido en secreto con lujos, en villas privadas con piscinas y ropa de exclusivos diseñadotes. Junto con el Muro, se demolía la leyenda de la honestidad de los líderes comunistas.

Sin embargo el Muro había separado a hermanos, padres e hijos, obreros, soldados, vecinos, equipos de fútbol. Cuando las puertas se abrieron, ambos gobiernos se quedaron sorprendidos al hallar a una nación Alemana intacta.

El resto del mundo también miraba sorprendido los eventos que eran transmitidos en vivo por la televisión. Lo imposible se convirtió en algo posible. El comunismo colapsaba bajo su propio peso y Alemania volvía a ser una sola. Se empezaron a tejer todo tipo de conjeturas, pero nadie podía avizorar que nos hallábamos ante un punto de inflexión histórico. Toda una era finalizaba. Los fantasmas de la antigua eran exorcizados, nuevos aparecerían, pero ante todo, finalizaba la historia del Siglo XX aunque los calendarios no estuvieran de acuerdo.

WIRTSCHAFTSWUNDER

Alemania Occidental se levantó de la debacle de la Segunda Guerra Mundial para convertirse en solo tres décadas en la fuerza económica más poderosa de Europa gracias a el ahora famoso Wirtschaftswunder o “milagro económico”, abonado por el Plan Marshall y también gracias a una característica impresa en el carácter alemán: el orgullo.

“Encuentro muchas de las raices del fenómeno de Alemania Occidental, incluida una impresionante estabilidad política; un movimiento laboral cooperativo; una calma social; la naturaleza industriosa del pueblo Alemán.”

(John Putnam - National Geographic Magazine Agosto 1977 - West Germany: Continuing Miracle)

Curiosamente, los alemanes también reconocen que mucho del éxito lo deben a la inmigración. Miles de “Trabajadores invitados” o Gastarbeiter ocuparon los puestos de trabajo que muchos alemanes nunca quisieron ocupar: el último escalón de la escalera productiva. En ciudades como Frankfurt u Offenbach representan el 20 por ciento de la población. Ellos son los que han llevado la carga pesada, no solo en trabajos como lavadores de platos, barrenderos, recogedores de basura, sino también en los tediosos trabajos en las líneas de producción, la construcción, etc.

Otro aspecto que ha contribuido al “milagro económico” han sido las instituciones que labraron los alemanes desde el inicio de la reconstrucción del país. Primeramente crearon una federación con solo 16 sindicatos, libres de ataduras religiosas o políticas. Organizaron dispositivos para la resolución de conflictos llamados Consejos de trabajo, a nivel de las empresas y Tribunales de Trabajo especiales para asuntos que no podrían resolver los Consejos de Trabajo. Se acordó que no se podría llamar a la huega si es que no se contaba con la aprobación de los dos tercios de los trabajadores involucrados. Asimismo, determinaron la política del “Mitbertimmung” - es decir la codeterminación por la que se colocaría a representante de los trabajadores en los directorios de supervisión de las grandes corporaciones. En opinión del banquero alemán Ludwig Rosenberg era “una original solución alemana. La meta era lograr estabilidad.”

(John Putnam - National Geographic Magazine Agosto 1977 - West Germany: Continuing Miracle)

Pero luego de disipados los vapores de la reunificación, Alemania se encontró con la enorme tarea de estabilizar la ruinosa economía de la ex RFA. Grandes sumas de dinero se destinaron para privatizar y a solventar las empresas estatales Alemanas orientales. La Alemania de hoy aun sufre las consecuencias de la unificación. Las tasas de desempleo que están sobre el 10 por ciento reflejan esta crisis, aunque no podemos compararla con la de nuestro país. Berlin, la ciudad que supuso un despegue acelerado con la reunificación, se encuentra hoy en día casi en la bancarrota. El ingreso per capita es uno de los más bajos de todas las ciudades europeas. La economía se ha encogido 10% en la última década y la deuda pública de la ciudad asciende a 80 millones de Euros, mas que la de Perú, Ecuador y Guatemala juntos. Su popular y fiestero alcalde, Klaus Wowereit, le ha llamado a Berlín una ciudad “Pobre pero Sexi”.
(Newsweek Sep 18 2006 - Poor but Sexi - Stephan Theil)

Sin embargo, esta situación ha producido una contracción de los servicios que ofrece Berlin. Los hoteles son los más baratos de la región, por lo que Berlín se ha convertido en una capital del turismo juvenil, “mochilero” como lo llamaríamos acá, y ha sobrepasado como destino turístico preferencial a ciudades como Barcelona y Roma. Está en tercer puesto solo detrás de Londres y París. Las oportunidades para iniciar negocios y empresas también han mejorado, así como que se está convirtiendo en terreno fecundo para artistas. Por eso muchos analistas pueden avizorar a Berlín como una metrópolis en vías de ser una de las mas importantes de Europa.

CAMINO A UNA NUEVA EUROPA Y UN NUEVO MUNDO

El 3 de Octubre de 1990 es la fecha que oficialmente marca la reunificación de Alemania y marca el inicio de las consecuencias que ha traído consigo.

En ese período de tiempo el mundo vio el estallido interno que sufrió la Unión Soviética y posterior desintegración. El final del Pacto de Varsovia y el inicio de la guerra en la exYugoslavia.

La Guerra Fría llegaba a si final y el orden mundial cambiaba de un mundo bipolar a uno unipolar colocando a los Estados Unidos como única potencia hegemónica en el orbe. La primera acción de Estados Unidos fue la de reunir a 28 naciones alrededor de su liderazgo para expulsar a las tropas Iraquíes de territorio Kuwaití. La Guerra del Golfo marcó el inicio de una nueva era en las relaciones con el Medio Oriente y el mundo musulmán, para bien o para mal.

Japón y Alemania iniciaron una serie de movimientos políticos reivindicativos dada su condición de potencias económicas. No solo les bastaba ser parte del Grupo de los Siete, además buscan su inclusión en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Buscan el poder de veto que les daría este estatus en una de las organizaciones políticas mas representativas del planeta. El movimiento de los Países no Alineados (108 países) reunidos en Indonesia en septiembre de 1992, manifestó su preocupación por la inclusión de estos países en el Consejo de Seguridad.

La aparición de mega-bloques políticos y económicos como el NAFTA, que agrupa a Estados Unidos, Canadá y México, sorprendió a los países de América del Sur los mismos que a su vez crearon el MERCOSUR. Otros mega-bloques se han formado en el Asia y en Oriente Medio.

Las Naciones Unidas están logrado un rol cada vez más protagónico, a través del Consejo de Seguridad, en la resolución de conflictos regionales con la consecuente aumento del número de tropas en las Fuerzas de Mantenimiento de la Paz. Estas fuerzas están cada vez mas, siendo conformadas por miembros de los países en vías de desarrollo. La razón podría ser que existe mucha presión por parte de la opinión pública del primer mundo para que no se envíe a sus hijos a las zonas de conflicto.

Europa concluyó el inicio de la formación de su propio mega-bloque llamado la Unión Europea. El tratado de Maastrich firmado el 9-10 de Diciembre de 1991, agrupando inicialmente a 12 paises (Portugal, España, Francia, Irlanda, Alemania, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Gran Bretaña, Dinamarca, Italia y Grecia). Mas tarde se anexaron Chipre, Suecia, Austria, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia y Hungría. Están en la lista de espera: Bulgaria, Croacia, Macedonia, Rumania y Turquía.
El 1 de Enero de 1999 entró en vigor la nueva moneda, el Euro. Solo cuatro países no firmaron el acuerdo, Grecia, Gran Bretaña, Dinamarca y Suecia, quienes siguen empleando sus propias monedas.

Pero la formación de la Unión Europea no ha creado automáticamente una identidad “Europea”. La diversidad de culturas e idiomas hace muy difícil pensar en la aparición espontánea de una “Cultura europea”.

Una metáfora usualmente empleada en Europa dice que son como un “Bouquet de fleurs” (Fr. ramo de flores), juntos son hermosos. Pero una rosa sigue siendo una rosa y un tulipán sigue siendo un tulipán. Y sienten que esto debe ser preservado. Europa ha conseguido desarrollar un sentido de tolerancia, quizá debido a las larga historia de conflictos que ha asolado al continente. Son tolerantes entre sus países miembros, pero han demostrado que no han podido liberarse de ciertas actitudes de desprecio hacia los inmigrantes. Pero Europa mira hacia Europa y una de las formas en las que podrían conseguir aquella identidad que buscan ha surgido de una de las propuestas mas sugestivas, popularizada por el pensador alemán Jurgen Habermas.

“En una democracia liberal, los ciudadanos deben ser leales y sentirse identificados no con una identidad cultural común, sino con principios constitucionales que garanticen plenamente sus derechos y libertades”.

Esta propuesta es especialmente interesante. Coincide con lo mejor de la tradición liberal y tolerante de Europa, y se aparta del nacionalismo étnico. Esta propuesta debe ser estudiada a fondo por las naciones Latinoamericanas que sufren de un problema de identidad similiar y el cual no puede ser canalizado por una identidad cultural común a excepción del idioma.

CONCLUSIONES

Varios aspectos de la historia de los últimos 17 años nos puede servir para reflexionar:

1.En el campo político, el paso de un mundo bipolar a uno unipolar, significa un cambio en la situación mundial de la siguiente manera.

A.Bipolar:Alta confrontación baja inestabilidad.

B.Unipolar: Baja confrontación alta inestabilidad

Esto se explica por la aparición de muchos conflictos bélicos regionales, los cuales no son la amenaza apocalíptica que la Guerra Fría trajo consigo. Es decir, esos conflictos regionales no constituyen una amenaza global en sus efectos bélicos.

2.En el campo económico, el comercio multilateral que floreció bajo el sistema del mundo bipolar, ha evolucionado hacia una relación de bloques o regionalismo económico. El concepto de soberanía no es relevante en el mundo de los altos intereses económicos, debido a que cada Estado ya no posee la capacidad de sobrevivir solo. Esto ha traído como consecuencia la aparición de Economías de Conjunto.

3. En el campo militar, se observó una disminución del gasto militar mundial los primeros años que siguieron a la caída del Muro de Berlín. Se observará una reducción drástica de las armas de largo alcance y de destrucción masiva en los países desarrollados, pero aparecerán nuevos actores intentando desarrollar este tipo de armas. Pero el gasto militar empieza a aumentar a nivel mundial en el área de las armas convencionales de alta tecnología.

4. En el campo psicosocial, se está gestando la mayor amenaza para la paz a través de la pobreza, de las discriminaciones étnicas, del nacionalismo exacerbado, del radicalismo religioso, el terrorismo, el narcotráfico y de las condiciones del medioambiente, mas que de cuestiones políticas.

EPÍLOGO

A los pocos meses de la reunificación los representantes de Volkswagen ya se encontraban en la ex RDA negociando un acuerdo para fabricar automóviles con la Trabant, médicos de Alemania Occidental consideraban presentarse en puestos de la Alemania Oriental y tres chiquillos de la calle habían pintado los primeros graffiti en el lado oriental del muro. “Gorbi te queremos”. Las heridas han empezado a sanar pero no podemos olvidar la sabiduría de las personas comunes y corrientes. Priit Vesilind, periodista del Nacional Geographic no puede olvidar a Gertrude Scholtze, una abuela que vino del este atravesando el Postdamer Platz el 11 de Noviembre de 1989 con su esposo Johannes. Como personas jubiladas, podían visitar Berlín Occidental con cierta frecuencia, pero deseaban saborear el simbólico momento de la reunificación.

“Hace pocas semanas nuestros guardias me arrestaron porque tenía 30 marcos occidentales en mi cartera cuando intentaba cruzar la frontera. Me llevaron a un cuarto y me interrogaron. Yo estaba llorando. Yo solo deseaba conseguir un poco de fruta fresca para mi esposo que estaba en el hospital. Después de una hora me desmayé y ellos me dejaron ir. Pero... otras personas han tenido problemas mayores.”
Ella se irguió, con los ojos brillantes y dijo: “!Recuerde, un corazón que nunca ha sufrido es un corazón que nunca va a cantar!”

(National Geographic Magazine April 1990 - Berlin Ode of Joy-Priit Vaselind)

En el Perú podríamos aprender algo de las lecciones de Gertrude Scholtze y de su natal Alemania y el sufrimiento que ha impreso su huella en el alma. Las bendiciones de un territorio rico en recursos y un clima mas que benigno nos hecha en cara mas de una oportunidad perdida por el bien de nuestro desarrollo. Somos una nación joven e inmadura que quiere sentirse moderna y avanzada, pero en realidad caminamos lentamente hacia esa modernidad.

El sufrimiento más útil sería reconocer nuestro errores y defectos, buscar una reconciliación de razas y culturas, y admitir nuestra dificultad para comunicarnos y encontrar objetivos comunes. Solo así podremos emprender el necesario camino al desarrollo.

martes, 5 de septiembre de 2006

¿Por qué no se ha desarrollado nuestro país?

Se puede teorizar mucho a cerca de este planteamiento, pero lo simple es explicarlo en la separación del país en desposeídos y en los que poseen. El último proceso electoral nos arrojó una fotografía, mejor dicho, un daguerrotipo del inmenso atraso social en el que nos encontramos. Somos un país anticuado con esquemas mentales y sociales anticuados. Estereotipos que arrastramos desde mucho tiempo atrás. Esta característica es compartida por los países de la región, las viejas colonias de España. El investigador nicaragüense Karlos Navarro lo explica así, parafraseando a Murdo J. Macleod: “Murdo J. Macleod afirma en su libro Historia Socio-económica en la América Central Española, que en los siglo XVII y XVIII, durante la gran depresión económica, los españoles buscaban puestos burocráticos para ellos y sus familiares. Los cargos más comúnmente buscados eran los de alguacil, juez, alcalde mayor, etc. Los salarios en estos cargos eran bajísimos y lógicamente no eran suficientes para los gastos que requerían al llevar una vida holgada. Sin embargo estos cargos públicos proporcionaban al español, un pequeño salario, posición social y la oportunidad de acumular algún capital. Lo peculiar de estos cargos públicos era que duraban dos años y en este tiempo tenían que resolver el problema económico de toda su vida. Resultado: Corrupción, soborno, nepotismo y otras irregularidades contra la ley.”[1]

Es asombrosa la similitud del comportamiento con las burocracias actuales. Eso evidencia el poco desarrollo que hemos sufrido en materia de costumbres, de cultura, finalmente, de actitudes generales. La educación no ha constituido el vehículo de cambio social y cultural que debió ser: “Treinta años después de las reformas liberales el Dr. W. Cumberland en el informe -Nicaragua investigación económica y financiera- expresaba: "Por su población escasa, capital insuficiente, liderazgo ineficiente y una educación organizada conforme lineamiento clásico, con énfasis en la memorización y no en la compresión, son los elementos del atraso económico de Nicaragua".”[2]

Y siguen las similitudes. En el Perú se está hablando de una crisis de la educación, de una instrucción de esquemas coloniales, memorística y de poca utilidad práctica. Por otro lado, las elites políticas han demostrado una inefable ignorancia en como enfrentar la problemática nacional. En Uruguay, el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis explica de esta manera la falta de realismo en la visión de la realidad: Mientras el efecto parece bastante fácil de notar, sus causas están sujetas a muchos debates y frecuentemente oportunismo ideológico. En términos generales, el “imperialismo” o la “dominación económica” por los países industrializados, son para la mayoría de los pueblos en graves dificultades, las causas demoníaca de la situación anteriormente planteada. Considero que el mal de los países latinoamericano, reside en seguir preocupándose por los “demonios históricos” -que los hubo- pero que en la actualidad, sea por la evolución de los tiempos, sea por el esquema de globalización internacional, el problema radica en conseguir mercados, Lamentablemente, con la excepción de Chile, Brasil, y, tímidamente Argentina y Uruguay, en el resto del continente continúa ejerciendo influencia la teoría de la dependencia ante Washington en sus respectivas políticas.”[3]

¿Acaso la teoría de la dominación ya no tiene cabida en el moderno análisis del desarrollo, o en este caso del subdesarrollo? Aún nos persigue el fantasma de la dominación hegemónica de los Estados Unidos, y más aun las pobres políticas de desarrollo que son aplicadas por las elites: “Muchos gobernantes y sus asesores, creen que América Latina puede ser sacada del lúgubre estado de subdesarrollo en que está viviendo: falta de trabajo, desnutrición, pérdida de los principales valores morales, aumento de la delincuencia, “reino” de la drogadicción, paraíso de la corrupción, etc. etc.; con “ esporádicas dosis” liberales de ayuda extranjera y modestos cambios de intercambio y comercio, por ese camino se encontraría la solución.”[4]

Finalmente, el resultado es tristemente familiar: políticos desprestigiados, instituciones sin poder, Estado sin representatividad: “El papel del político de nuestros tiempos y -fundamentalmente de este continente- es visto por sus pueblos con desconfianza. En términos generales, no representan un liderazgo constructivo y responsable, caracterizado por respecto a todas las clases sociales y las ideologías. En algunos países como en el Uruguay de hoy, no saben identificarse con toda la nación, considerada ésta como una comunidad consistente de toda nuestra escasa población.”[5]

¿Pero es que los políticos desean hacer las cosas mal? Posiblemente no, pero no tienen las herramientas mentales, culturales, para ver la realidad. Además que la clase política se ha convertido en justamente eso, una clase, una elite. Peor aún, si su deseo es el de intentar mantener sus privilegios entonces la mezcla se hace explosiva. Los políticos de turno, es decir el gobierno, manipulará al Estado en su beneficio. Entonces nos encontramos con una sociedad que no tiene oportunidades. El talento de las personas debe ser apoyado para que pueda florecer. Quien desea hacer empresa – primera oportunidad para salir de la pobreza – debe tener el conocimiento básico necesario para manejarla y la oportunidad de poder financiar su idea. Pero los mercados financieros atienden principalmente a la elite. ¿Por qué? Reuven Brenner profesor de la McGill University, en Montreal, explica en su interesante obra, “The Force of Finance, Triumph of the capital markets” la razón por la cual eso no ocurre: “La pregunta es obvia. ¿Por qué los países no han abierto sus mercados financieros para hacer que el talento nacional reciba apoyo de capital y rinda frutos? dice el autor, la respuesta es cínica. Porque tener mercados financieros abiertos dispersan el poder y eso es una amenaza a los privilegios de las elites.”[6]

Entonces nos enfrentamos a un conflicto de conveniencias. De actitudes, de estados mentales. Lawrence E. Harrison el libro El subdesarrollo está en la mente señala: "Lo que produce el desarrollo es nuestra capacidad parta imaginar, teorizar, conceptuar, experimentar, inventar, articular, organizar, administrar, resolver problemas y hacer cientos de otras cosas con nuestra mentes y manos que contribuyan al progreso del individuo y de la humanidad.” Mi creencia es que la sociedad que tenga más éxito en ayudar a su pueblo, a todo su pueblo, a poner en práctica su potencial creativo, es la sociedad que progresará más rápidamente".[7]

El investigador mexicano Eduardo García Gaspar define la realidad en base al pensamiento de Harrison: “¿Qué tipo de cultura existe en esos lugares donde no hay progreso ni bienestar? Según Harrison, entre esos países retrasados hay comunes denominadores. Las naciones que no han progresado tienen rasgos similares entre sí. En esos países los habitantes desconfían unos de otros. Allí el egoísmo es masivo y sus ciudadanos no tienen consideraciones por el resto. Dan, en esos lugares, una importancia desmesurada a la dignidad personal, hay mucha conciencia de la posición personal y se le da más atención al ser que al hacer. Son culturas machistas, que además desdeñan el trabajo manual. Hay apatía generalizada y las personas no respetan sus compromisos. Se cree en la influencia, en el engaño y en la trampa como secretos del éxito. En esos países la corrupción es generalizada, está formalizada y se acepta como algo normal. Impera allí la violación continua de la ley y de la moral por medio del soborno y del aprovechamiento indebido de puestos públicos y privados. Harrison menciona explícitamente la indebida lealtad de la gran familia y de los padrinos, por encima de la moral y la ley. No hay allí cultura cívica y las empresas son paternalistas y autocráticas con sus empleados. Es una cultura también de fatalismos, en la que cree que fuerzas ajenas al control de la persona dictan su vida sin que nada pueda hacerse en contra de esos caprichos del destino.[8]

¿Qué es lo que Harrison quiere decir? ¿En que se diferencia a otras teorías?
Lo interesante de la teoría de Harrison es que llega a la génesis de la vida humana, a su pensamiento, en donde todas las ideas, ilusiones, expectativas, prejuicios y complejos, nacen. Por desgracias, las teorías de Harrison, en Hispanoamérica son política y socialmente incorrectas. Por lo general no quieren ser escuchadas por la intelectualidad del hemisferio ya que la tildan de racista. Pero la teoría del subdesarrollo mental no explica el problema bajo ningún punto de vista fisiológico, explica la realidad en base a las actitudes de los pueblos como conjunto. El análisis ciertamente resulta incómodo y tira por tierra nuestra cómoda posición de víctimas del imperialismo y el esquema elitista de nuestras sociedades. Si deseamos un cambio, entonces debemos explorar en la oscuridad de nuestras actitudes y procurar cambiar aquellas que afectan nuestra capacidad de interactuar como sociedad moderna. Es la complejidad de nuestra existencia lo que nos hace humanos y seres superiores en la naturaleza, pero también dueños de nuestro propio destino y desarrollo.

[1] Karlos Navarro- Pagínas verdes. http://www.euram.com.ni/pverdes
[2] idem
[3] profesor Bernardo Quagliotti de Bellis. Revista on line Onda Digital Uruguay
[4] idem
[5] idem
[6] Reuven Brenner, The Force of Finance, Triumph of the capital markets, Texere, New York, 2002, ISBN 1-58799-130-6, Capítulo 1, Another American Century, pp. 9-31.
[7] Lawrence E. Harrison. El Subdesarrollo está en la Mente – El caso latinoamericano
[8] Eduardo García Gaspar. Contrapeso Info. 01 de Octubre de 1999

martes, 8 de agosto de 2006

LAS VIRTUDES CARDINALES DE LA POLÍTICA


Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Resulta una perogrullada afirmar que esto es cierto, pero a veces es necesario recordarlo. La esperanza es la confianza de que se realice lo que se desea .[1] Además y según la Iglesia, la esperanza es una de las tres virtudes teologales.[2]

Existen momentos en que la esperanza es especialmente útil. Observemos el momento histórico que vivimos. Somos ciudadanos de una nación cuyo estado es quien más nos explota. Nos hace pagar altas tasas por los malos servicios que presta. Impone absurdas trabas burocráticas para la obtención de propiedad u organización empresarial. Emplea la mayor parte de los recursos recaudados de nuestro pago de impuestos en gastos corrientes y no en obras de inversión, o sea damos de comer a miles de empleados públicos que en su mayoría sobran. Y aquellos que piensan que lo pueden evadir, lo pagarán a través del IGV, el impuesto a los combustibles y la ocasional cervecita que se tomen. Finalmente, todos alimentamos al enorme elefante de la administración pública que poco hace por servirnos con amabilidad y eficiencia. Cambiar esto tiene un nombre “Reforma del Estado”. La frase ha sido moldeada, discutida, escrita, paladeada, saboreada y escupida por la boca de cientos de políticos y analistas de todos los colores e ideas. Se ha convertido en otro emblema de nuestra proverbial habilidad demagógica y casi la inexistente capacidad de gestión pública; por que para hablar y, hablar y no hacer nada, los peruanos somos especialistas.

Como persona de fe, la esperanza tiene una dimensión más profunda. La Iglesia nos enseña que la fe consiste en avanzar con esperanza hacia el encuentro con Dios. Tenemos confianza en la promesa de Cristo, en la vida eterna. En eso consiste la fe, otra de las virtudes teologales.
¿Como podemos alimentar esta fe y esperanza de que las cosas sucedan tal como confiamos?
En el caso del Jefe de Estado, ha pedido al pueblo peruano (ojo, que somos todos los peruanos y no solo los mas pobres) que cumpla con sus responsabilidades.

“La transformación comienza por un examen de conciencia dentro de cada uno para ver si cumple lo que debe, para ver si tiene conciencia de su deber, porque nos hemos acostumbrado a echarle la culpa de todo a los demás sin reconocer que gran parte de la culpa también es nuestra. Nos hemos acostumbrado a hablar de derechos y a exigir más derechos pero olvidamos las obligaciones y el deber.”[3]

Debemos admitir que estas palabras son razonables y que es la primera vez que un Presidente de la República de la era contemporánea, hace hincapié en una aspecto tan fundamental. La responsabilidad personal, el sentido del deber de los ciudadanos. Curiosamente esto se apoya en nuestra tercera virtud teologal: la caridad.

La caridad es el amor a Dios y a los hombres. La caridad es la entrega por el prójimo, en esencia el respeto por los demás. La responsabilidad. Si no cumplo las reglas de tránsito pongo el peligro las vidas de los demás, no soy responsable ni caritativo. Si no le pago un salario adecuado o dejo de cumplir con mis deudas, entonces no soy responsable, no soy caritativo. Si evado los impuestos, me alejo de la caridad. Si hablo mal de mi prójimo, pierdo el amor y por ende, la caridad.

El flamante presidente ha ofrecido, en pocas palabras, reformar al estado. Tengo la esperanza de que cumpla con su ofrecimiento, entonces por caridad, le daré el beneficio de la duda. Como cristiano, debo asumir mi responsabilidad y luchar por ello. La mejor manera es dando el ejemplo, evitando la promesa vacía y el comentario hipócrita. Siendo un ejemplo de coherencia en un mundo que se esconde tras las máscaras de las apariencias.

Tengo la esperanza de que el Perú puede y debe cambiar.
¿podremos hacerlo?
Solo el tiempo lo dirá.



[1] Diccionario enciclopédico Larousse edic. 1999
[2] Las virtudes teologales son tres: la fe, la esperanza y caridad. Catecismo Básico de la Iglesia Católica.
[3] Discurso del Presidente Alan García Pérez el día 28 de Julio del 2006 durante la ceremonia de cambio de mando en el Congreso de la República.